lunes, enero 14, 2008

La intolerable levedad del ser

5 comentarios:

Lopera in the nest dijo...

Como dice martinidemar: Uff, que pereza!,

gutiforever dijo...

A Bill Clinton el fiscal le acusó de once graves delitos merecedores de un proceso de destitución ("impeachment"), por perjurio (en sus declaraciones en el caso Paula Jones y ante el gran jurado), abuso de poder y obstrucción a la labor de justicia.
Lo acontecido con Zapatero,que en sede parlamentaria, mintió hasta en seis ocasiones,cuando se le preguntó si era cierto que negociaba con ETA tras el atentado de la T-4,es de una gravedad extraordinaria,y en cualquier país civilizado y democrático,esto ocasionaría la destitución fulminante del fulano mentiroso.
Como esto es una partitocracia de cartón piedra,el asunto queda en uan nubecilla,cuando lo de Nixon y el Watergate es una milonga para quinceañeras,comparado con la gravedad que un Presidente siga negociando con terroristas tras un atentado,y lo niegue y mienta en el Parlamento.
Cuando el Gran Jurado federal consideró al presidente Nixon copartícipe, sin cargos formales, en una conspiración para obstruir la acción de la justicia en la investigación del escándalo Watergate, Nixon anunció su dimisión.
Aquí Zapatero se descojona,y sigue sonriendo.

El Cerrajero dijo...

Es deseZPerante, vivimos en una sociedad enferma y aborregada.

Rodríguez el Traidor miente a todos los españoles, nos chulea y ¿no pasa nada?

canalsu dijo...

Yo espero también un reconocimiento personal del presidente, pero con respecto al melón con sal. Confieso que me lo tragué, he probado muchas veces el melón con jamón pero no sabía que ponerle sal era el recurso para los pobres, como su abuelo, que no podían comprar jamón.

A partir del blog de Arcadi en El Mundo he sabido que echarle sal al melón es una receta tradicional y que los italianos ya comían hace siglos el melón con sal o azúcar para evitar que se pudriera. Ese parece ser el origen del melón con jamón y no ninguna necesidad con "significación social".

Hasta en estas tonterías intenta este hombre quedarse con el melonar.

El Cerrajero dijo...

Eso por no hablar del otro abuelo que si le invitaba a jamón y mucho más.